martes, 27 de octubre de 2009

dos manzanas, tres manzanas, dos peras, tres peras... me gusta la fruta, no las verduleras



dos manzanas, dos peras...me gusta la fruta, pero no las verduleras
ni verduleros que les venden la fruta pasada a otros clientes
envenenados por las moscas del mercado...
me gustan las manzanas que comen los chicos
desnudos mientras rueda por un torso de vello finisimo y rubio,
repleto de diminutas gotas del mar, aroma de cuerpos en flor,
de caricias, que a nadie importan, caricias lejos de los hocicos
de burla de los asnos y los puercos, allá en las playas del olvido,
ese 'olvido' donde no hay prejuicios que son como garrapatas
sobre menesterosos voluntarios o enfermos por los prejuicios
con que tratan de acomplejarlos y paralizarlos las garrapatas...
La vida no es para las garrapatas, no dejes que la parasiten,
que desmerezcan con su risa, la trascendencia de las cosas...
Tomate en serio el placer, tu dolor, las cosas sin importancia,
tu sexo y tu risa, tomate en serio la vida y que sea sagrada
lejos de aquellos que hacen de la vida algo sin valor.
Yo lo tengo claro, Mathiu, no dejo que beban de mi sonrisa,
la amistad es una sonrisa, no la humillacion.
Imagino aquellos amigos cuyas sonrisas son desnudos
en la orilla del olvido, cuerpos de chicos desnudos,
desnudos del prejuicio, como desnuda es la vida diaria,
sin intermediarios. De tú a tú, hic et nunc.
Prefiero esas sonrisas desnudas, de esas bebe mi sol,
cuando la brisa despereza nuestras mejillas...

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